Altorreal, 23 de abril de 2026 – Hay días en los que uno llega a Altorreal con la bolsa pesando más que la hipoteca, cargado de maderas, hierros, híbridos y cachivaches que prometen arreglarte el slice. Pero hoy no. Hoy en la Sexta Jornada de la Liga de los Pinos, la consigna era clara: el putt y solo 5 palos.
Dicen que el golf es un deporte de caballeros y silencio, pero se nota que quien dijo eso no ha compartido partido con Juan Guerra Parra. Hoy, en la sexta jornada de la Liga de los Pinos, se ha demostrado que para ganar en Altorreal no hace falta tener el swing de Adam Scott, sino una lengua rápida y mucha moral.
La jornada era de las que ponen a prueba los nervios: el putt y solo 5 palos. Menos madera y más psicología.
Juan Guerra: Ganando en el campo y «comiendo la oreja»
El gran triunfador ha sido Juan Guerra. Y vamos a ser sinceros: ver a Juan dar un golpe es una experiencia religiosa… porque solo Dios sabe cómo esa bola acaba en la calle. Con un swing que desafía todas las leyes de la física y la estética, Juan ha vuelto a dar una lección de efectividad. Es el triunfo del «hacerlo a mi manera» sobre los manuales de técnica.
Pero su verdadera arma secreta no ha sido el hierro 7, sino su impecable «trash talking».
Mientras sus rivales intentaban concentrarse, Juan ya les había explicado tres veces por qué iban a fallar el putt y cómo su propia bola (la de él) iba a entrar por puro decreto divino. Juan no solo te gana por puntos; te gana por agotamiento mental. Si te descuidas, te ha convencido de que tu swing es peor que el suyo antes de llegar al hoyo 9.
El podio de los 23
A pesar de la «radiofrecuencia Guerra», José Antonio Moreno Carrillo y Juan Manuel Puerta Alemán consiguieron sobrevivir al bombardeo verbal y empatar en lo más alto con 23 puntos (sumando ya esos 2 puntos de regalo que la organización da para que nadie se vaya llorando a casa).
Apuntes de la jornada
La dieta de la bolsa: Jugar con 5 palos ha servido para que más de uno se dé cuenta de que el resto de la bolsa solo sirve para hacer pesas.
Supervivencia extrema: El formato ha dejado claro quién tiene «manos» y quién depende de que el material haga el trabajo sucio.
En definitiva, victoria para un Juan Guerra que sigue arriba en la general. Podrán criticar su estilo, podrán intentar ignorar sus comentarios sobre el drive ajeno, pero al final del día, los números no mienten: Juan te «vende la moto» durante 9 ó 18 hoyos y luego te cobra el viaje.
¡Enhorabuena al campeón y que sus rivales vayan comprando tapones para los oídos para la próxima jornada!















